9 dic 2011

Cap-54 : Problemas de confianza (Trust issues)

Holaaa honney´s :D Bueno sólo deciros que espero que os guste este capítulo, esta vez me he dado más prisita porque es que voy muy atrasada...xD Y una cosita más, creo que pronto dejaré esta novela. Sí, queda como mucho 5 o 6 capítulos, no quiero hacer más porque siento que me esstoy enrrollando mucho y que ya casi nadie me lee y bueno...creo que empezaré otra que llevo unos cuantos días perfilando y deciros que os quieroo y que muchas gracias por leer que sois lo mejor que hay y que espero que no os enfadeis conmigo por esto. ¡Un beso!

Narrado por Justin

Alguien me llama. Sin volverme sé quien es. Pero, para asegurarme, me vuelvo. Y me vuelvo a cruzar con esos ojos azules, que tantos secretos y promesas contienen en ellos. La tentación personificada, pero con otro nombre. Abbie.
Varias horas atrás
-Porque le he pedido que se case conmigo- Le digo sin pensar. ¡Zaas! Mi madre me pega una torta. Me llevo la mano a la mejilla dolorida. Mamá se lleva las manos a la boca, pero no me dice nada. Me levanto de golpe, dando por terminada la conversación. Subo a mi cuarto. Me siento en la cama mientras me pongo los cascos. Le doy al play y empieza "Trust issues" de Drake. Apenas oigo la canción. En la vida me ha pegado, en la vida. No es de ese tipo de madres. Pero hoy...No lo entiendo. ¡Joder, es mi madre! Llaman a la puerta. No contesto, después de lo que ha pasado no me voy a quedar igual. Abre la puerta. Miro a mi madre de reojo mientras se sienta a mi lado.
-Justin- Me llama. Me quito los cascos y la miro seriamente. Se retuerce las manos con apariencia nerviosa.
-Sé que me he pasado, pero entiende que ha sido un duro golpe para mí- Me dice con cara arrepentida.
-Compréndeme tú a mí, para empezar no confias en Gin y me pegas cuando te digo que me quiero casar con ella- Le digo serio. Se le humedecen los ojos y no puedo evitar sentirme mal. Es mi madre, siempre ha sido una persona fuerte pero ahora parece muy frágil.
-Es duro ver a tu hijo cometer los mismos errores que tú- Me dice secándose los ojos.
-Pero lo nuestro no es un error, nos queremos y eso es lo que importa- Le digo mirándola fijamente. Mi madre sonríe levemente.
-No siempre las cosas salen como quieres, puede haber algún pequeño error que lo eche todo a perder, y entonces te arrepentirás toda tú vida...-Dice con la mirada perdida en el horizonte.
-Pero...yo siento que es la chica con la quiero pasar el resto de mi vida-
-Bueno...pero es no va a hacer que confie más en ella-
-Pues, entonces, ya no sé como hacerte cambiar de opinión-
Mamá sonríe y me acaricia el pelo.
-Me fio de tí, pero de ella no- Me dice abrazándome- Tengo miedo de que te haga daño-
-No me lo hará, la conozco muy bien- Le digo con firmeza.
-Bueno...-
Y de pronto suena el timbre. Mi madre sonríe, esta vez de verdadera alegría. La miro con curiosidad.
-¿Esperas a alguien?- Le pregunto. Mamá asiente con la cabeza mientras sonríe.
-Se llama Alec, es mi novio- Me dice con cierta timidez. Sonrío.
-Eso es...¡maravilloso!- Le digo sonriendo ampliamente. Mi madre me abraza con fuerza y un segundo más tarde está saliendo de mi cuarto con la misma rapidez con la que yo voy a ver a Gin. Sonrío. Me tumbo de nuevo en mi cama. Miro el techo. Pienso en lo que ha pasado en las últimas 24 horas. Gin y yo hemos vuelto. Con lo que siento que puedo volver a ser feliz de nuevo. Y luego perdí mi virginidad con ella. Sonrío. Eso sí es ´difícil de asimilar. Casi no lo creo. Es en plan ¿Ha pasado de verdad? Porque es un concepto que no me llega, es decir, que no lo asimilo. Lo que sí puedo jurar que recuerdo con claridad, fue lo que sentí. Jamás estuvimos tan unidos, aunque sólo fuera físicamente. En serio, no fue sólo lo físico si no lo sentimental. Sacudo la cabeza. A veces siento, que cuando estoy con ella, hay otro Justin, uno con el que me encuentro más a gusto, más agradable, más atento y sobre todo, uno que sólo piensa en una cosa: Gin. Desde que llegó a mi vida, han camiado muchas cosas. Creo que es la única persona que he conocido siendo famoso que me trata más como Justin que como Bieber, que es capaz de ver más allá de esa máscar comercial. Mi madre me llama. Seguramente para presentarme a su novio. Me alegro de que haya encontrado a alguien, la veía muy sola. Bajo aún con la sonrisa en los labios. Tarareo una canción entre dientes mientras llego. Miro hacía donde está mi madre, y hay algo que no me cuadro. Ahí hay dos personas más. Está un hombre alto que parece fuerte, con unos profundos ojos azules y el pelo moreno claro. Mi madre habla animadamente con él mientras él la mira fijamente mientras sonríe. Trasmiten mucho amor, me pregunto sí Gin y yo también somos así. No sé. Acto seguido su acompañante se vuelve. La miro. Es muy guapa, no puedo evitar pensar. Es alta y morena con el pelo suavement lacio. Me mira con unos profundos ojos azules que parecen llegar al alma y ver todo lo que siento. Sin embargo, no me incomoda. Sonríe, es muy guapa, no como Gin si no difernete. La belleza de Gin es más dulce y tierna mientras que la de ella es como delicada, como sí hubiera sido pintado por un pintor de gusto exquisito. La mira un rato más, no, no es tan guapa. Tiene los ojos ligeramente caídos y la nariz rara. Gin es mucho más guapa, pero ella tiene algo que me atre a la vez que me aleja. Es extraño.
-Justin, esta es Abbie, la hija de Alec- Me dice mi madre mientras Alec le pasa el brazo por la cintura. Me acerco a darle dos besos y siento un mechón de su pelo rozándome la cara.
-Encantada- Me dice Abbie con una melodiosa voz. Y me siento extrañamente nervioso, como sí sólo el leve sonido de su voz me advirtiera de que hay algo malo.

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